Hablemos de lo que te está pasando y busquemos qué hacer.
Soy Manuel Acosta, terapeuta con licencia en Florida. Trabajo con adolescentes y adultos, en español o en inglés, por videollamada y, en el área de Miami, también de manera presencial.
No hace falta estar en crisis para comenzar
Atiendo a adolescentes desde los 13 años y a adultos de todas las edades. Algunas personas llegan con un problema claramente identificado. Otras solo saben que algo no está funcionando como antes: una preocupación que no se detiene, una decisión que siguen posponiendo o una situación que se repite sin que comprendan por qué. Con eso ya hay un buen punto de partida.
Si buscas terapia para un adolescente, puedes hablar conmigo antes de programar la primera sesión. Te explicaré cómo se maneja la confidencialidad y cuándo corresponde involucrar a los padres o tutores.
Tres cosas que practicamos juntos
Me interesa entender qué está pasando, cómo lo estás viviendo y qué podemos hacer con eso. A veces necesitamos mirar una situación desde otro ángulo. Otras veces, aprender a relacionarnos de una manera diferente con lo que sentimos o pensamos.
Razonar lo que ocurre
Separamos los hechos de las interpretaciones. Revisamos lo que das por sentado, consideramos otras explicaciones y pensamos en las consecuencias de cada posibilidad. El propósito no es decirte qué debes pensar. Es ayudarte a pensar con mayor claridad.
Relacionarte mejor con tus emociones
Las emociones contienen información, pero no tienen que decidir por ti. Aprendemos a reconocerlas, comprender qué las activa y responder sin quedar a merced de su intensidad. No se trata de reprimirlas. Se trata de aprender su lenguaje sin entregarles el control.
Relacionarte mejor con tus pensamientos
Un pensamiento puede aparecer en tu mente sin convertirse en un hecho. Aprendemos a observarlo, responderle y ponerlo a prueba. Algunos pensamientos merecen atención. Otros pueden cuestionarse, corregirse o dejarse pasar.
La terapia tiene que servir cuando el terapeuta no está presente
Durante la sesión practicamos juntos. El resto ocurre en la vida cotidiana: ante una conversación difícil, una emoción intensa, una decisión importante o el regreso de un patrón conocido. Por eso, cuando tiene sentido, acordamos algo concreto para observar o practicar durante la semana. Con el tiempo, todo esto puede ayudarte a desarrollar algo que considero muy valioso: tu propia sabiduría para enfrentar la vida. Lo que practicas en terapia puede convertirse en una manera más clara de comprenderte, relacionarte con los demás y responder a lo que te ocurre cuando tengas que hacerlo por tu cuenta.
Así comenzamos
Llamada inicial sin costo
Hablamos brevemente sobre lo que te trae a terapia, respondo tus preguntas y vemos si mi manera de trabajar es lo que necesitas. No es una sesión de terapia ni te obliga a reservar una cita.
Primera sesión
Hablamos con más profundidad sobre lo que está ocurriendo, cómo está afectando tu vida y qué te gustaría que cambiara.
Sesiones de seguimiento
Seguimos trabajando en lo que más te importa. Revisamos cómo te está yendo, qué estás descubriendo y qué está cambiando.
Durante la llamada inicial te explicaré el costo de la modalidad que prefieras para que puedas decidir antes de programar una cita.

Antes de ser terapeuta, dirigí una empresa durante veinte años
Durante dos décadas estuve al frente de una compañía de transporte. Contraté personal, manejé nóminas y tomé decisiones que afectaban a otras personas, muchas veces sin disponer de una respuesta perfecta. Esa experiencia cambió mi manera de escuchar. Sé lo que significa trabajar bajo presión, tener personas que dependen de tus decisiones y seguir adelante aun cuando no tienes todas las respuestas.
Hoy trabajo como terapeuta con adolescentes y adultos, en español y en inglés.
Antes de programar una cita
¿Cuánto cuestan las sesiones?+
Las sesiones son de pago particular. Durante la llamada inicial te explicaré el costo de cada modalidad para que puedas decidir antes de programar una cita.
¿Todo lo que conversemos será confidencial?+
Sí. Lo que se conversa en terapia es confidencial, salvo las excepciones establecidas por la ley de Florida, como determinadas situaciones de riesgo o los casos en que existe la obligación legal de informar. Estas excepciones se explican al comenzar. Cuando trabajo con adolescentes, también aclaramos qué información permanece privada y en qué situaciones corresponde involucrar a los padres o tutores.
¿Trabajas con adolescentes?+
Sí, desde los 13 años. Antes de programar la primera sesión, los padres o tutores pueden comunicarse conmigo para aclarar cualquier duda sobre el proceso y la confidencialidad.
¿La terapia puede ser completamente en español?+
Sí. Puedes hacer todo el proceso en español o en inglés y utilizar el idioma en el que puedas expresarte con mayor naturalidad.
¿La terapia por videollamada puede funcionar?+
Sí, para muchas personas puede funcionar muy bien: permite hacer un trabajo terapéutico serio sin desplazamientos y con mayor facilidad para incorporarlo a su rutina. No es la mejor opción para todos, y si otra modalidad parece más adecuada, lo conversamos. Para recibir terapia por videollamada, debes encontrarte físicamente en Florida durante la sesión.
¿Qué ocurre durante la llamada inicial?+
Me cuentas brevemente qué está pasando, haces las preguntas que necesites y vemos si mi manera de trabajar puede ayudarte. Si considero que otro profesional o servicio sería más adecuado para lo que necesitas, te lo diré con franqueza.
¿Recetas medicamentos?+
No. Como terapeuta, no receto medicamentos. Si pensamos que una evaluación médica o psiquiátrica podría ser útil, lo conversaremos y podré orientarte hacia el profesional adecuado.
Algo para leer y algo para practicar
Recursos bilingües que escribí para el trabajo entre sesiones. Cada uno termina con algo que puedes practicar en un momento real.
AnsiedadUna lectura de tres minutos, en español o en inglés, y una práctica guiada para planificar una conducta distinta en un momento real.
Leer el recurso →Conversemos
No necesitas tener todo claro antes de llamar. Cuéntame brevemente qué está pasando y veamos si puedo ayudarte.
El teléfono y el correo se utilizan únicamente para consultas iniciales y coordinación de citas. No envíes información clínica, emergencias ni datos privados de salud por estos medios.